jueves, febrero 5, 2026
14.3 C
Palma de Mallorca
ActualidadAutosabotaje; el freno interno y normalizado del talento femenino

Autosabotaje; el freno interno y normalizado del talento femenino

Durante años, el análisis del desarrollo profesional femenino se ha centrado, con razón, en los obstáculos externos: desigualdad estructural, conciliación, brechas de acceso o el llamado techo de cristal. Sin embargo, existe un freno menos visible, pero igual de determinante, que continúa limitando el avance de muchas mujeres altamente capacitadas: el autosabotaje. Un fenómeno interno que no solo actúa de forma persistente, sino que además está profundamente normalizado.

Desde una perspectiva social, muchas de las conductas asociadas al autosabotaje femenino han sido históricamente reforzadas. La responsabilidad excesiva, la autoexigencia constante, la necesidad de no incomodar, de sostener y de demostrar el doble, siguen siendo valores premiados en muchas mujeres. En este contexto, frenar decisiones, minimizar logros o postergar avances no se vive como una limitación, sino como una forma aceptable —e incluso virtuosa— de comportarse. El resultado es un talento que se contiene a sí mismo sin cuestionarlo.

A nivel psicológico, el autosabotaje no se manifiesta como una falta de capacidad, sino como un conjunto de patrones aprendidos que se repiten de forma automática. Dudar pese a estar preparada, posponer decisiones importantes con argumentos aparentemente racionales, asumir más de lo que corresponde o desconfiar del propio criterio son conductas frecuentes en mujeres profesionales. Con frecuencia, estos patrones se interpretan como rasgos de personalidad, cuando en realidad funcionan como mecanismos de protección emocional frente al miedo al error, al juicio o a la pérdida.

La psicología muestra que el autosabotaje cumple una función: reducir la exposición emocional. Evitar avanzar, aunque genere frustración, resulta menos amenazante que asumir el coste interno de decidir, posicionarse o asumir un nuevo nivel de responsabilidad. En este sentido, no avanzar ofrece una falsa sensación de control que tranquiliza a corto plazo, pero limita de forma significativa el crecimiento a largo plazo.

La neurociencia aporta una clave esencial para comprender por qué estos patrones son tan difíciles de detectar y modificar. El cerebro humano prioriza la seguridad frente a la expansión. Cualquier cambio que implique visibilidad, incertidumbre o mayor responsabilidad activa los sistemas de alerta, incluso cuando no existe un peligro real. El cerebro no distingue entre una amenaza objetiva y una amenaza percibida; responde del mismo modo ante ambas.

Cuando estos comportamientos se repiten durante años, se consolidan como respuestas automáticas. Cuanto más tiempo una mujer posterga decisiones, se frena o se sobreexige, más eficiente se vuelve ese circuito neuronal. De este modo, el autosabotaje deja de sentirse como una elección y pasa a vivirse como “lo normal”. No porque sea lo mejor, sino porque es lo conocido.

Esta combinación de factores sociales, psicológicos y neurológicos explica por qué el autosabotaje afecta especialmente a mujeres con alto potencial. Talento y bloqueo no solo pueden coexistir, sino que a menudo lo hacen. Preparación, experiencia y capacidad conviven con una baja autovalidación interna, generando una paradoja silenciosa: mujeres altamente competentes que no avanzan al ritmo de sus posibilidades.

Comprender el autosabotaje desde esta mirada integrada permite dejar de moralizarlo. No se trata de una debilidad ni de una falta de ambición, sino de una señal. Una respuesta aprendida que puede revisarse. El primer paso no es hacer más ni exigirse mejor, sino tomar conciencia de qué patrones se están sosteniendo sin cuestionar y desde dónde se están tomando realmente las decisiones.

Visibilizar el autosabotaje como un freno interno y normalizado abre una conversación más honesta sobre el desarrollo del talento femenino. Una conversación que no busca añadir presión, sino promover claridad, responsabilidad interna y nuevas formas de liderazgo personal. Porque el crecimiento profesional sostenible comienza, inevitablemente, por la capacidad de liderarse desde dentro.

Sobre la autora

Mariam Gonzalez es psicóloga y coach, especializada en neuroliderazgo femenino, con más de 11 años de experiencia acompañando a mujeres a recuperar claridad, confianza y dirección en su vida personal y profesional. Su trabajo se centra en ayudar a mujeres con alto potencial a identificar y transformar patrones internos de autosabotaje, fortalecer su liderazgo interno y tomar decisiones alineadas con su bienestar y su propósito.

Instagram: @mdemariam_coach

Web: www.mdemariam.com

Compartir

Últimas noticias

También te puede interesar

Artículos relacionados